PLALYA BLANCA II
Hola amigos.
Hoy vamos a intentar llegar a la desembocadura del río Draa. Este río, nace en el macizo del Anti-Atlas y atraviesa el desierto del sur marroquí para desembocar en el Atlántico. Su curso es intermitente, en ocasiones caudaloso formando bellos palmerales a su paso y en otras desapareciendo debajo de las dunas. Dejamos atrás el Fort Jerif por una pedregosa pista que nos llevará a Playa Blanca. Buscamos la entrada de la playa y con la marea vacía empezamos a recorrerla hacia el sur. Impresionante circular por la orilla del mar. A nuestro paso, miles de gaviotas alzan el vuelo y recorremos, fascinados por el paisaje los 30 kms de playa desierta hasta llegar a la desembocadura de un río por donde se accede al fuerte Aureora, punto por el que se sale de la playa.
Hoy vamos a intentar llegar a la desembocadura del río Draa. Este río, nace en el macizo del Anti-Atlas y atraviesa el desierto del sur marroquí para desembocar en el Atlántico. Su curso es intermitente, en ocasiones caudaloso formando bellos palmerales a su paso y en otras desapareciendo debajo de las dunas. Dejamos atrás el Fort Jerif por una pedregosa pista que nos llevará a Playa Blanca. Buscamos la entrada de la playa y con la marea vacía empezamos a recorrerla hacia el sur. Impresionante circular por la orilla del mar. A nuestro paso, miles de gaviotas alzan el vuelo y recorremos, fascinados por el paisaje los 30 kms de playa desierta hasta llegar a la desembocadura de un río por donde se accede al fuerte Aureora, punto por el que se sale de la playa.
Cuando llegamos al punto, vemos que el río está crecido y cometemos el error de no bajar caminando a buscar un camino. Decidimos deshacer los 30 kms de playa y volver hacia atrás para llegar por una pista que va paralela a la playa. Error!, tardamos 2 horas en hacer el recorrido que por la playa hicimos en 25 minutos. Una tortura de pista pedregosa. Cuando llegamos a Aureora y bajamos a la playa, comprobamos que había un caminito por la izquierda del río por el que podíamos haber subido sin problemas y hubieramos evitado las dos horas de pedregal. Allí, en la subida a Aureora, frente a la enorme duna que está enfrente del fuerte, hacemos la comida y pasamos parte de la tarde. Paseamos por la desierta playa en busca de caracolas y huesos de ballena. Hace un día precioso y disfrutamos de la imponente soledad de la playa.
Al cabo de unas horas, decidimos seguir; para ello, debemos salir de la playa y subir hasta el fuerte. Encuentro tres caminos en la arena que suben a la pista principal. Grandes pendientes arenosas en las que intento tras intento, me quedo encallado faltando unos metros para el final. Trás varios intentos, empiezo a preocuparme por no poder salir de la playa. Lorena insiste para que desista, tiene miedo de que volquemos y al final decido remontar el rio a ver si encuentro otra subida. Sorpresa! a 50 metros, existe un suave camino que sube al fuerte con mucha menos pendiente. Me siento estúpido. Bueno, es el précio por ser tan cabezón.
Os dejo un pequeño video.
Tras lograr subir, nos dirigimos por la pista que discurre por encima del acantilado en dirección al cabo Draa. Cuando nos va cayendo la tarde, decidimos aparcar el viejito al borde del acantilado, de espaldas al mar para, desde la ventana de la tienda, tener una buena vista. Sacamos la mesa y las sillas, preparamos la cena y disfrutamos de una de las mas maravillosas puestas de sol del viaje. No tengo palabras, así que os dejo fotos. Un saludo y buenas noches....













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