CATARATAS ARGENTINAS
Hoy, es el segundo día de nuestra estancia en Puerto Iguazú. Parece que la lluvia nos empieza a dar un poco de tregua, así que, desayunamos y nos preparamos para visitar las cataratas desde el lado argentino. El trayecto hasta la entrada del parque dura media hora aproximádamente. La entrada al parque cuesta unos 30 euros para los extranjero y aproximadamente la mitad para los argentinos y la gente de merco sur, pero de verdad que merece la pena y cuando acabas la visita, compruebas que no es nada caro en relación a las instalaciones del parque. Si conservas la entrada al salir, te hacen un 50% de descuento en la del segundo día y creerme, si tienes oportunidad, irás un segundo día.
Si el día anterior, en Brasil, quedamos maravillados, nuestra visita de hoy supera las emociones.
No puedo resumir tanta belleza con mi relato, ni tampoco poseo talento de escritor como para describiros el espectáculo; paz y emoción a raudales al contemplar esta belleza natural, aunque dudo que haya nadie capaz de transmitiros lo que se siente al visitar este parque con sus palabras, hay que verlo, olerlo, sentir el rumor del agua, la fuerza de la tierra. Os pongo unas fotos para que os hagáis una idea a los que no habéis estado y a los que estuvisteis, disfrutad con el recuerdo al revivir la experiencia con las imágenes.
Para disfrutar del parque, se necesitan como mínimo dos días, ya que acabas muerto de caminar y eso que nosotros estamos bastante en forma; además, cuando sales por la puerta, te vas con ganas de repetir. Podéis ver diversos animales, sobre todo los koaities, que están en todas partes y se hacen pesados a la hora de intentar comer algo, persiguen por todos los medios robarte la comida, pero, ojo por que pueden morder, aunque los veáis por todos lados, no dejan de ser animales salvajes.

Un consejo, si vais a la Garganta del Diablo caminando, en vez de subir al trenecito que hace el trayecto, en las copas de los arboles, podéis ver una manada de monos aulladores que suele campar por allí. Nosotros tuvimos la suerte de hallarla y disfrutar del encuentro.
La Garganta del Diablo, estremece. Es increíble ver toda esa masa de agua cayendo desde la altura, esa fuerza natural. El rumor del agua es ensordecedor y debéis estar dispuesto a mojaros un rato.
Os recomendamos también que crucéis a la isla de San Martín y subáis la empinada escalera que lleva al mirador, vale la pena. En su playa, comienza la primera escena de la película La misión, el padre Gabriel, se despide de los otros dos padres misioneros para comenzar el ascenso de la catarata y llegar al otro lado del río, donde viven los Guaraníes.
En resumen, la visita a cataratas es una de las experiencias mas maravillosas que he vivido nunca, tuvimos la suerte de poder disfrutar plenamente del lugar y además, como nos llovió torrencialmente durante una de la noches, pudimos ver la diferencia del caudal del río y el color del agua.
Ojalá podamos repetir otras veces por que el lugar lo merece y así de paso, os volvemos a ver. Salud.
Si el día anterior, en Brasil, quedamos maravillados, nuestra visita de hoy supera las emociones.
No puedo resumir tanta belleza con mi relato, ni tampoco poseo talento de escritor como para describiros el espectáculo; paz y emoción a raudales al contemplar esta belleza natural, aunque dudo que haya nadie capaz de transmitiros lo que se siente al visitar este parque con sus palabras, hay que verlo, olerlo, sentir el rumor del agua, la fuerza de la tierra. Os pongo unas fotos para que os hagáis una idea a los que no habéis estado y a los que estuvisteis, disfrutad con el recuerdo al revivir la experiencia con las imágenes.
Para disfrutar del parque, se necesitan como mínimo dos días, ya que acabas muerto de caminar y eso que nosotros estamos bastante en forma; además, cuando sales por la puerta, te vas con ganas de repetir. Podéis ver diversos animales, sobre todo los koaities, que están en todas partes y se hacen pesados a la hora de intentar comer algo, persiguen por todos los medios robarte la comida, pero, ojo por que pueden morder, aunque los veáis por todos lados, no dejan de ser animales salvajes.

Un consejo, si vais a la Garganta del Diablo caminando, en vez de subir al trenecito que hace el trayecto, en las copas de los arboles, podéis ver una manada de monos aulladores que suele campar por allí. Nosotros tuvimos la suerte de hallarla y disfrutar del encuentro.La Garganta del Diablo, estremece. Es increíble ver toda esa masa de agua cayendo desde la altura, esa fuerza natural. El rumor del agua es ensordecedor y debéis estar dispuesto a mojaros un rato.
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| LA GARGANTA DEL DIABLO |
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| PLAYA DE LA ISLA SAN MARTIN. BELLA INDÍGENA GUARANÍ ESPERANDO LA BARCA. |
Ojalá podamos repetir otras veces por que el lugar lo merece y así de paso, os volvemos a ver. Salud.




















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